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Actualmente, por lacar o laquear se entiende la aplicación de un esmalte más o menos brillante, de excelente calidad, que da un acabado con una película tersa y lisa. Para conseguir este acabado es más importante la preparación de la superficie que el lacado en sí. También es importante la herramienta con la que apliquemos el esmalte o laca. Lo mejor es con pistola, seguido de rodillo y por último brocha.
Los pasos a seguir son los siguientes:
1.- PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE. La superficie debe estar perfectamente lijada acabando con lija muy fina. A continuación debe pasar una lana de acero 00 ó 000 en el sentido de la veta (para quitar el pelo de la madera) y eliminar el polvo generado por aspiración o soplado. La superficie debe quedar muy suave al tacto.
2.- IMPRIMACIÓN. Se debe aplicar una selladora para madera con brocha para que tape el poro y la pintura agarre mejor y cunda más. Cuando seque por completo la mano de selladora deberá pasar de nuevo la lana de acero y volver a quitar el polvo generado por aspiración o soplado.
3.- LACADO. Una vez lista la superficie es hora de empezar a dar las manos necesarias de esmalte o laca. Utilice una pistola, un rodillo de esmaltar (si las superficies son lisas) o una brocha de calidad para esmaltar. Con rodillo o brocha extienda bien la pintura siempre en la dirección de la veta. Aplique tantas manos como sea necesario y pase la lana de acero nuevamente entre mano y mano cuando la pintura esté totalmente seca volviendo a eliminar el polvo generado. De tantas manos como sea necesario hasta que el acabado sea perfecto. Cuando no haya defectos y la pintura cubra perfectamente la superficie es el momento de parar.
No pinte cuando haga mucho calor, ya que la pintura podría secarse demasiado rápido no dejando que se extienda apropiadamente por la superficie.
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