4) Humedad en los techos
Con la aparición de las membranas asfálticas, se
ha logrado crear una barrera impermeable muy efectiva, desplazando los
laboriosos trabajos de ejecución de los llamados “techos en caliente”,
disminuyendo además costos y tiempo.
Tipos de membranas asfálticas:
Membranas sin cobertura de aluminio (no transitables)
Membranas con cobertura de aluminio (no transitables)
Membranas con cobertura mineralizada (transitables)
Consideraciones importantes a tener en cuenta:
Al ejecutar los trabajos de impermeabilización con membrana asfáltica en una
azotea, se deberán realizar babetas en mojinetes perimetrales,
para impedir el paso de agua entre la unión de la losa y dicho mojinete, ya que
las dilataciones producidas en la losa debido a los cambios de temperatura,
pueden producir fisuras en la unión de ambos elementos.
Se deberá verificar el correcto soldado, realizado “ a soplete”, entre las uniones de las láminas de
membrana (ancho comercial del rollo de membrana: 1 m), para así evitar los
poros, que pudieran causar el ingreso del agua.
Para el caso de terrazas
accesibles terminadas, por ejemplo, con baldosas cerámicas, se deberá optar por
la colocación de membranas sin la cobertura de aluminio, ya que los materiales
utilizados para la colocación de los pisos, actúan como agentes agresivos sobre
el aluminio, produciendo poros en los solapes, muy difíciles de detectar.
Estas recomendaciones básicas, deberán tenerse en cuenta para la elección
del tipo de impermeabilización a realizar, para evitar así, los problemas
posteriores causados por la humedad.
Además, para el caso de las terrazas
accesibles, una filtración, por pequeña que fuere, produciría esas molestas
manchas amarillentas en el cielorraso, originando una nueva ejecución del
trabajo, o la forma más sencilla y económica, con la aplicación de alguna clase
de pintura acrílica, sobre el piso colocado, desvirtuando la apariencia del
mismo.